Aprendiendo a ser padres

Aprendiendo a ser padres

Damos por supuesto el hecho de que tan solo por tener un bebé, el instinto materno (muy cuestionado en la actualidad), va a llevarnos automáticamente, a la crianza de este. O que como ya tenemos uno o dos hijos, ya somos unos expertos; ¿Qué no será posible mejorar y volver a aprender y reparar los errores?.

Ser padres es un arte que se debe aprender y practicar, ya que todo está lleno de consejos, de mitos o creencias, que aunque bien intencionados, no están actualizados, o son peligrosos, y no están escritos en algún texto, ni existen escuelas para ser padres. Para tener una mejor idea del problema, les debo mencionar que en la consulta se encuentran inclusive, papás pediatras, que necesitan del consejo de la experiencia de un colega mas entrenado. No se diga de otros profesionales médicos o psicólogos. A nadie se le enseña. Los cursos prematrimoniales o los psicoprofilácticos se enfocan a otros aspectos, pero sobre todo, son teóricos o en muchos casos, impartidos por quién no ha pasado por la experiencia de ser padre o madre. Y entonces somos lanzados de súbito a la enorme responsabilidad de alimentar, cuidar, asear, acunar, amar, a una o a un pequeño ser, totalmente indefenso, pero que es capaz de cambiar (girar) totalmente nuestra vida y de darle otro sentido a la misma. Un bebé llega a crear una revolución en nuestra dinámica social, créanme, no es fácil y quién piense que el nacimiento tiene como función principal el de formalizar o reforzar la unión de la pareja de padres, se equivoca totalmente. Las madres entran a una situación forzosa ante la crítica mirada de la familia o de sus congéneres, de ser “buena para todo” , que al enfrentar la realidad, se da cuenta de que sabe prácticamente NADA y junto con los cambios hormonales, la situación física post-parto, los CELOS de su pareja masculina (si, CELOS de ya no ser el foco de atención), cae en una DEPRESIÓN que puede paralizarla.

¡A caray, que feo panorama!. No, no debe haber alarma. Existe la Depresión Fisiológica que experimenta toda madre y además, todo lo anterior tiene sus matices. Por ejemplo, también he sido testigo en un buen número de casos de cómo la llegada de un bebé rompe la monotonía, que esta si es el “enemigo público número uno” de las relaciones interpersonales e individuales, y la pareja progresa en todos los sentidos, con el beneficio de un cambio de 180°.

Voy a tratar de externar la experiencia pediátrica de su servidor, el Dr. Ramón Peñaloza Aguilar, que me dan, por un lado, la práctica de 28 años de ayudar a los Recién Nacidos y a sus padres, y por el otro, 29 años ser padre al mismo tiempo, utilizando este medio de comunicación, con el objetivo hacer mas fácil la llegada a nuestra casa (y quitar un poco la cara de ¿y ahora que?, que a mi también me pasó), haciendo varias aclaraciones por el camino, desde la etapa de Recién Nacido hasta los 6 meses de edad. Y además si se logra cambiar el tipo de intervención del papá hacia una MAYOR EQUIDAD Y COOPERACIÓN, estaré mas que satisfecho:


En la sala de partos o en quirófano

En la sala de partos o en quirófano:

Lógicamente, esto va precedido del trabajo de labor o de la preparación para cirugía electiva (Cesárea), en donde es indispensable la presencia del Pediatra entrenado en reanimación neonatal (no necesariamente neonatólogo).

Que bueno que papá (con las manos limpias) esté presente en el nacimiento, que puede ser natural (eutócico) o por cesárea. No se preocupe demasiado por la utilización de fórceps. La evolución de estos ha sido importante. Mas bien, véalo al revés, ya que, un médico obstetra los aplica en el momento preciso, que se puede inclusive hasta anticipar, y evitar un sufrimiento innecesario del bebé y de la madre).

¿Que sucede en esos momentos?: El cambio de un medio húmedo, oscuro y caliente (36.5°C) a uno seco, luminoso y frío, va a producir la primera respiración y el pediatra va a sacar las secreciones que se encuentran en las vías aéreas superiores (mi brazo largo me da esa posibilidad, ya que generalmente lo hacen los obstetras). Al mismo tiempo se le está explorando, secando y calificando, porque de ello depende, en un niño grave, la conducta a seguir. Por lo tanto, el sitio para recibir al bebé, debe ser en un lugar especial, con disponibilidad inmediata de calor por irradiación, de un sistema de aspiración (aparte de la perilla), con aporte de oxígeno, iluminación y con lo necesario para realizar una reanimación complicada. Algo también muy importante, es que pasando el periodo de reanimación se debe identificar al bebé con brazalete, collar, cinta adhesiva o lo que sea, y toma de huella plantar derecha principalmente. Papá puede ayudar, teniendo las manos lavadas, y eventualmente, si las condiciones clínicas lo permiten, podrá cortar el muñón umbilical sobrante, por arriba de la pinza.

Son 2 calificaciones importantes: La calificación APGAR: Da 0, 1 o 2 puntos por cada parámetro:
Apariencia, tono muscular, reflejos, esfuerzo respiratorio, y latidos por minuto. Se califica al primer minuto y a los 5 minutos de haber nacido. Por lo general la calificación mas alta es un 8 y un 9 respectivamente. El famoso 10 es raro, ya que casi nunca están sonrosados los bebés al nacer. La segunda calificación es la de la dificultad respiratoria (o de SILVERMAN- ANDERSEN), que debe ser 0.

¿Sabían ustedes que el bebé debe colonizarse por los microbios maternos rápidamente?. Al pasar el bebé por el canal del parto, la llegada de bacterias (buenas), es automática. Al haber una operación cesárea, no se produce esta acción. Por lo tanto, en ambos casos se puede intentar el acercamiento al pezón materno para la salida de las primeras bacterias que ya se encuentran en el calostro y también se le da el primer beso (experiencia única, increíble y maravillosa en este mundo). No se recomienda la permanencia por mas de 5 a 10 minutos en la sesión de acunamiento, de fotos, de apapachos (al estar con su madre), ya que los bebés pierden temperatura rápidamente y el frío que al principio nos ayudó con la respiración, se nos vuelve en contra pudiendo llegar a ser hasta peligroso. Por lo tanto papá y pediatra deben conducirse al cunero para continuar el manejo en una incubadora, ya que después del esfuerzo, nuestro bebé debe descansar y recuperarse.


Cunero

Cunero:

En este sitio, se ponen los recién nacidos, en exhibición, se le mide (peso, talla, perímetro cefálico, torácico, abdominal y largo plantar), se baña o se le limpia el exceso de “casium” (sustancia blanca, cremosa que viene adherida a la piel) y de sangre materna.

El tiempo que estará nuestro bebé en incubadora es variable. Puede durar un promedio de 4 horas, en las cuales, el personal del cunero está regulando la temperatura ambiental hacia la baja. Sin embargo hay bebés que NORMALMENTE, se tardan un poco más en darse cuenta de que ya nacieron, y si va a permanecer mas tiempo en incubadora, recuerden que es mejor una transición tranquila hacia el medio externo frío, de luz, de cobijas, de pañales, etc. que un retroceso debido a la baja de temperatura corporal que lo lleva a consumir mas calorías y eventualmente a la permanencia mas prolongada en este período de transición y a ser vulnerable a complicaciones. Una vez que ha controlado satisfactoriamente la temperatura, se le coloca en el área de cunero fisiológico, en donde, una vez mas, se le exhibirá (no se permiten fotografías en la mayoría de los hospitales o maternidades).

La labor del pediatra y del personal de cuna es la vigilancia y la exploración física varias veces más, para asegurarse que de verdad no hay complicaciones.


En habitación de mamá y papá

En habitación de mamá y papá:

Seno materno A LIBRE DEMANDA, es decir que deberá alimentarse sin horario preestablecido, aunque hayan pasado una o dos horas de la alimentación previa o al revés, 4 a 6 horas sin solicitar alimento. Debo aclarar que los bebés no solo se comunican llorando, sino que manifiestan hambre con gesticulaciones también, y ese es el momento de reiniciar otra toma de leche, para evitar la deglución de aire de manera innecesaria. Además puede ser sed y no necesidad de alimento.

La experiencia de amamantar es una propiedad exclusiva del sexo femenino, por lo que recomiendo asistir a las sesiones de alimentar, frente a otras mamás, apoyándose en las enfermeras que tienen además de la teoría, la experiencia personal. Los papás tenemos que apoyar en la alimentación complementaria, ya que con biberón, se puede dar también, leche materna y participar del suceso (también recomiendo asistir a la sesión de baño corporal para quitarse dudas, con el personal que tiene mucha experiencia).

La mejor posición es: mamá sentada, si es posible en silla con descansabrazos, realizando el acto de alimentación sin distracciones (televisión, visitas, teléfono, necesidades personales, etc), con atención, de lo que se está haciendo. El bebé estará semisentado en una u otra pierna materna. El pezón se dirige ayudándose con los dedos índice y anular, haciendo presión hacía el tórax propio. Se le llena la boquita con el tejido mamario, para evitar el ingreso de aire, y se hace el cambio de seno a los 10 o 15 minutos, para durar lo mismo en el que toca en turno. El hacer eructar a un bebé depende de la cantidad de aire ingerida. A veces no escuchamos la salida, pero hacer maniobras por mas de 15 minutos es tiempo perdido, ya que muy probablemente ya “caminó” hacia abajo y o se diluyó o saldrá vía rectal. Cada bebé expulsa el aire ingerido de forma diferente, sentado, boca abajo, de lado, se tarda un poco, etc. Encuentre la manera de hacerlo, del suyo. Pruebe primero la mas fácil que es recargando a su bebé sobre uno de sus hombros y dele unas palmadas en la espalda, por el tiempo referido.

Si por alguna razón, no se puede dar el seno materno o existe contraindicación para darlo, no se preocupe. Las leches de vaca, maternizadas, son la mejor opción. Su pediatra seguramente le indicará cual es la mejor para su bebé. La posición para ofrecerla será otra vez estando en la silla con descansabrazos preferentemente, manteniendo a su hijo o hija como se mencionó. Ofrezca primero dos onzas (60 mL) e incremente según tolerancia, media onza. Procure usted que sobre un poco de leche en cada biberón, ya que eso evita el tener que preparar mas leche en un momento en que el bebé no lo permite, porque prefiere comer “de un jalón”. Si por el contrario, sobra leche, quiere decir que está satisfecho y ya no seguirá succionando y deglutiendo aire (menos cólicos y regurgitaciones).

Los recién nacidos, las primeras dos semanas mas o menos, se quedarán dormidos al sentir a su madre, aunque tengan aparentemente mucha hambre. Esto es normal y poco a poco se vuelven unos expertos que comen “de un jalón”. A veces lo hacen tan vorazmente que entran en un círculo vicioso de ingerir mucho aire junto con la leche, que distiende el esófago y el estómago, lloran por dolor, degluten mas aire y se cierra e círculo. En lo personal, recomiendo que traten de “adelantarse” al hambre y den de comer antes del apetito voraz.

La estancia hospitalaria es como estar en los últimos días de vacaciones, porque el personal de la cuna resuelve casi todos los problemas y se llevan al bebé cuando está inquieto y permiten DORMIR DE NOCHE. Pero al llegar a casa ....


En casa

En casa

Material esencial: Por lo general, en los cuneros, se les regala un paquete con diferentes productos de limpieza y lubricación corporal. También se incluyen las gotas oftálmicas, la perilla para las flemas, alguna cobija, pañales y medicamentos utilizados diversos. La recomendación general, y que viene en respuesta a la pregunta de ¿que marca sería recomendable para tal o cual cosa?, es : NO CAMBIAR DE MARCA en lo posible, ya que, principalmente los pañales, todo lo que se le aplique es capaz de producirle ALERGIA, y esta es mas frecuente al cambiar de un producto a otro.

La perilla deberá utilizarse para las flemas que estén al alcance, ya que intentar sacar las mas profundas puede lastimar a su bebé. Estas flemas siempre estarán presentes. Y dan aparentemente problemas, porque los bebitos no saben expectorarlas, así, que como “a la antigüita”, échele unas 4 o 5 gotas de infusión de manzanilla en cada fosa nasal y le limpiará la nariz mas eficazmente. NO LE PONGA LECHE MATERNA. Esta costumbre es peligrosa y puede causar aspiración de la misma.

La piel cambiará. La actual, será repuesta, por lo que aparecerán zonas de descamación (como si llegara de quemarse al Sol), ronchas, zonas de seborrea, etc. Es necesario lubricarla dos o tres veces por día, y siempre proteger la zona perianal con la crema preparada para ello. No cambie de marca, se acostumbrará a la misma.

Los medicamentos que sobraron (gotas para ojos, analgésicos o cremas antibacterianas), mejor dejar que su pediatra decida. Puede ser conveniente tener gotas para cólicos y algún analgésico, pero todos los recién nacidos son a prueba de errores y es probable que no se usen. Los complementos vitamínicos solo se recomiendan dos: Vitaminas (A, C y D) y hierro. Deben darse a temprana edad. No mezclar con leche. Vigilar tolerancia.


Alimentación del bebé:

Alimentación del bebé:

Continúa siendo a libre demanda. El recién nacido, aunque esté hambriento, normalmente se va a dormir al empezar a comer y no habrá manera de despertarlo. ESTO ES NORMAL, como ya mencioné. La producción de leche materna tiene un componente muy importante, de la voluntad, pero también tiene su parte refleja u hormonal. Derivado de lo anterior, es recomendable el evitar las emociones fuertes en los momentos previos a dar de comer (ira, sorpresa, tristeza), porque TODO se traduce en hormonas, endorfinas, neurotransmisores que van a afectar la secreción láctea materna y al estómago del bebé y de ahí al hambre, al cólico, al rechazo, al llanto, etc. Se recomienda por lo tanto tranquilizarse, relajarse, quitar distracciones, antes de dar el seno. Nuestras abuelas indicaban “tirar la leche” en esos casos, pero la biosíntesis y el almacenaje de esa leche es dinámico, desapareciendo los neurotransmisores “estresantes” rápidamente.

Me voy a adelantar un poco, pero es que debemos prevenir dos costumbres muy dañinas: Una: resarcir con leche (o alimentos). Es decir: Si nuestro bebé hace berrinche o llora, se le da leche. Si lo queremos premiar o arrullar o dormir, o si despierta por las noches también. Dos: el biberón viajero lleno de leche o de jugo, que se le da para aquietar o para acompañar los juegos o porque-solo-así-come. NO DEBEN SER. Primero que nada, por higiene ya que favorecemos aparición de caries, de otitis (infección de oídos), faringitis, gastroenteritis (diarreas) y en segundo lugar pero no por ello menos importante, FAVORECEMOS LA MALNUTRICIÓN, ya que el hambre se va (el típico bebé que llena sus requerimientos calóricos de noche y de día no-come-nada) o producimos OBESIDAD (mito principal: “El bebé gordito es mas sano”) con todas las consecuencias en el crecimiento que esto trae consigo (incluyendo DIABETES a temprana edad).


Alimentación de mamá

Alimentación de mamá:

Debe comer de todo (no se incluyen los famosos “atoles”) y tomar MUCHA AGUA SIMPLE, y continuar tomando las vitaminas indicadas por el obstetra. Solo en casos de antecedentes familiares de asma o alergias crónicas es conveniente retirar del consumo materno ciertos alimentos y sobre todo cuando se detecta alergia a las proteínas de la leche en el bebé. Estos alimentos son: lácteos, pescado, marisco, fresas, chocolates, nueces; solo se recomienda restringir el consumo de los mismos, pero no están prohibidos. Todos los medicamentos se excretan por el seno materno por lo que deberá avisarle al pediatra, para que este autorice o sugiera un cambio de los mismos, lo mismo pasa con el café (bebidas con cafeína), el alcohol y aunque no se come, con el tabaco. Estos 3 últimos, DEBEN SUPRIMIRSE.

Para dormir, siempre será recomendable tenerlo cerca del lado materno (una mamá casi siempre despierta cuando su bebé tiene hambre o algo le pasa), y acostar a nuestro bebé, sobre su lado derecho, manteniendo la cabeza mas elevada que el resto del cuerpo (poner en el “moisés o bambineto” un par de libros debajo de la cabecera, para lograr este efecto). Así evitaremos, en lo posible, el molesto reflujo (ojo: no todo el reflujo es enfermedad, ya que como decían las abuelitas: “Un bebé normal come, duerme y vomita”, o “vomitadero es igual a engordadero”) y no se darán tratamientos prematuramente. Sin embargo la cabeza tiende a moldearse según el lado que esté mas tiempo en contacto con el colchón, por lo que se recomienda que sea cambiado muy frecuentemente de posición (aún boca abajo), siempre y cuando se le esté vigilando, por aquello de las regurgitaciones.


El baño

El baño:

Es todo un evento, y podrán dejarse enseñar por las abuelas o las tías experimentadas. Se recomienda un lugar pequeño y cerrado, para evitar pérdida rápida del calor corporal. Puede bañarse diariamente, pero no pasa nada si se le baña cada 3er día o al revés, dos veces al día. Sin embargo se recomienda un baño por día de preferencia por la tarde – noche, ya que comerá mejor y dormirá mas tiempo. Se le puede bañar en tina (lo mas frecuente), o en la regadera (con un poco de práctica y sin miedo, este es un modo muy rápido, efectivo y mantiene el contacto piel a piel de papá o mamá con su bebé). El ombligo debe lavarse con abundante agua y jabón, y posteriormente aplicársele merthiolate transparente o agua oxigenada. El cordón umbilical se “cae” generalmente entre los primeros 7 días.

El área genital también debe ser objeto de aseo y es fácil: Las niñas secretan una sustancia mucoide blanca, que debe limpiarse con una sola pasada, ya que viene desde vagina. Entre los labios mayores y menores, se forma una grasa color blanco, que tampoco debe limpiarse exhaustivamente, porque es lubricante, solo que se contamina frecuentemente con materia fecal. Es suficiente con dejar esta grasa color blanco otra vez. Los genitales masculinos es mas fácil limpiarlos, repasando alrededor del escroto los lugares que puedan quedar sucios. Limpiar la cicatriz producto de la circuncisión también es fácil, pero eso lo deben preguntar específicamente a su pediatra – cirujano.


Asolear

Asolear:

La explicación de esta necesidad es muy sencilla: El Sol favorece el metabolismo del calcio y la del fósforo, ya que faculta a la vitamina D para realizar su función y evitar el raquitismo. Y la otra es que ayuda a la transformación del pigmento bilirrubina (potencialmente tóxico), en biliverdina (no tóxico y se excreta por vía intestinal), contribuyendo a quitar ese color amarillento de ojos, mucosas y piel llamado ictericia. Es suficiente asolear al bebé a través de ventana no polarizada, durante 5 a 10 minutos con la menor ropa posible. Un día nublado no es excusa, siempre y cuando no se exponga a la intemperie. Evitar asolear a medio día, con el Sol cayendo a plomo, ya que corremos el riesgo de quemaduras de piel.


El dormir

El dormir:

Los bebés en el seno materno llevan el mismo ritmo de vigilia y sueño del periodo prenatal (el de su madre). No es de sorprender que en poco tiempo, permanezca mas tiempo despierto de día que de noche. Existen tablas de sueño que indican que según la edad debe un bebé dormir 12 a 14 o hasta 16 horas cuando es recién nacido y que al avanzar hasta el primer año de vida estará durmiendo de 8 a 10 horas, pero la verdad es que cada bebé tiene su propio ritmo y ciertamente dormirá menos de día que de noche. Nosotros los padres podemos favorecer esto de la siguiente manera: Hay que marcar muy bien el día y la noche, de manera que se puedan separar claramente: De día todo es actividad, la plática es con voz normal, puede haber música, habrá visitas, paseos, mucha luz, etcétera. Al llegar la noche, se apagan las luces, el televisor, la voz será en susurros, puede haber música para arrullar, pero debe cesar todo tipo de actividad. Esto puede ser precedido por el baño (aunque no necesariamente) para ir creando el hábito y el ritmo circadiano mas adecuado a la dinámica familiar promedio. No se recomienda dormir al bebé en la cama de los padres (aunque si en la misma recámara). Puede ser peligroso.


Existe un dato curioso:

Existe un dato curioso:

El ronquido materno o paterno, sirve para mantener un compás en la respiración del recién nacido y esto ayuda a mantener un ritmo fisiológico de respiraciones durante el sueño. De hecho, este fenómeno se ha comprobado el tener efectos positivos y evitar la tan temida “muerte súbita en la cuna”. Con la práctica podrá eventualmente ser amamantado en la cama, pero de preferencia deberá dormir en su “bambineto”.

Los bebés deben abandonar la recámara de los padres al llegar a los 6 meses. A mas tardar a los 7, ya que está a punto de aparecer la “angustia de separación materna” (se le llama coloquialmente “mamitis”) y el “recelo de extraños”. Ambas situaciones, aunque NORMALES, van a favorecer la permanencia del bebé en el mismo cuarto que sus padres y no lo moverán por mas que se hagan cosas; inclusive invadirá el lecho conyugal y tampoco podrá ser sacado de ahí, POR AÑOS (una variante consiste en dormirse en su recámara, pero despertar de madrugada y pasarse a la cama de los papás TODAS LAS NOCHES). Si sacan a su bebé en el tiempo señalado, todavía no tiene integrado el “espacio” físico como propio, por lo tanto ni se dará cuenta. Nosotros papás sufriremos con la separación, pero para eso estamos, para indicar el camino. Recuerdo cuando hicimos ese cambio, me tenía que parar bajo el marco de la puerta y poner actitud de “pasas-sobre-mi-cadáver”. El problema debe prevenirse y no se presenta con lo referido previamente. Sin embargo, si ya lo tenemos encima, debemos tomar turnos (mamá y papá) y acompañar a nuestro hijo o hija en su recámara, ¡durmiendo allí mismo! en un sillón cómodo, hasta que termine el problema.

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