INFORMACION MEDICA

- LA FIEBRE
- USO DEL NEBULIZADOR Y DE ESPACIADOR
- LACTANCIA MATERNA
- APRENDIENDO A SER PADRES

LA FIEBRE:

Ninguna persona ha estado a salvo de este síntoma.  Por lo general indica la presencia de una infección, aunque existen otras causas de ella.  La temperatura corporal normal es de 36.5°C a 37.5°C, tomada con termómetro axilar durante 3 minutos.
     ¿Qué es?
     Es la elevación de la temperatura corporal por arriba de los 37.5°C. en respuesta al reconocimiento de una “invasión”, microbiana o viral generalmente (pirógeno exógeno). Tiene 3 fases, pero pueden ser tan rápidas o leves, que pueden pasar desapercibidas.  La primera fase la dominan los calosfríos: Los folículos pilosos (vellos) se erizan (piel de gallina), las extremidades se enfrían, la piel se pone pálida y adquiere aspecto de piso marmoleado (piel marmórea) y comienzan las contracciones musculares tan conocidas.  La segunda fase es la de la elevación térmica.  Se puede superponer a la primera fase:  La temperatura corporal se eleva rápidamente.  Por último aparece la sudoración, que es la fase en donde se resuelve la elevación térmica.
     Es un síntoma molesto, pero es nuestra primera barrera defensiva.  A principios del siglo XX se causaba a propósito, una infección de paludismo, para curar la sífilis,  ya que la elevación térmica tan alta producida por la primera, eliminaba a la segunda. Los niños con fiebre son pacientes frecuentes de la sala de Urgencias. Pueden llegar a ser el 20% de los consultas.  Un niño con fiebre, parece gravemente enfermo: Tiene las extremidades frías, calosfríos, la piel se ve como si fuera mármol (marmórea), respiración agitada (polipnea), taquicardia y dice incoherencias o está teniendo pesadillas, por lo que requerirá una nueva valoración cuando se le controle la temperatura.
     En casa lo que se debe hacer es utilizar medios físicos como la colocación de paños húmedos en la frente y en el abdomen, ventilándolos frecuentemente para lograr disminuir la temperatura corporal por evaporación y conducción (NUNCA UTILIZAR ALCOHOL, ya que por la piel se puede absorber y con ello empeorar las cosas al causar una intoxicación).  La piel está irradiando el calor corporal, por lo que no debe cobijarse.  Lo mas efectivo es el baño corporal con agua tan caliente como para un baño corporal (ya que se debe evitar el calosfrío pues este va a hacer que la fiebre regrese rápidamente por las contracciones musculares involuntarias). Al mismo tiempo se recomienda frotar gentilmente la piel, pues esto atrae la sangre y expone el calor corporal al exterior.
     Está permitido el uso de medicamentos como el paracetamol o el ibuprofeno, pero siempre y cuando sea bajo autorización de su médico tratante.
     MITOS: El más frecuente: LE PUEDE DAR MENINGITIS. La respuesta es: casi NUNCA.  Es al revés: Un paciente con meningitis tiene fiebre elevada y de difícil control, por eso la asociación.
     Otro igual de frecuente: VA A CONVULSIONAR si le sube mucho la temperatura.  Respuesta: Desafortunadamente un pequeño porcentaje (menos del 10%) de pacientes menores de 5 años, van a convulsionar pero NI SIQUIERA CON FIEBRE ALTA, sino con el incremento rápido de la misma.  Son convulsiones de la infancia, benignas, no dejan secuelas (si no hay heridas por caída) y deberán estudiarse al bajar la fiebre, ya que unas pocas veces habrá sido la primera manifestación de una epilepsia (es decir: el pacientito ya tiene epilepsia.  La fiebre la hizo patente). LA MAYORÍA DE LOS PACIENTES NO VAN A CONVULSIONAR y saldrán por si solos del padecimiento febril

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USO DEL NEBULIZADOR Y DE ESPACIADOR:

Primero debo aclarar las diferencias entre humidificador, vaporizador, espaciador y nebulizador:

Humidificador: Es un dispositivo para humedecer el ambiente.  Difícilmente se pueden administrar medicamentos con estos aparatos.  Emiten un vapor muy fino, que da la sensación de frío, aunque no hay tal.  Humedecen principalmente las vías respiratorias superiores.  Se utilizan para aliviar la sensación de dolor e irritación al respirar, por lo que se recomiendan en padecimientos que se presentan con inflamación de nariz, garganta, tráquea y bronquios.  La flema (tos seca) se hace más fácil de expectorar.   También están presentes en las salas de recuperación quirúrgica, ya que después de la anestesia es conveniente proporcionar humedad a las vías aéreas superiores. No se requieren instrucciones especiales para aplicar tratamiento.

Vaporizador: Aparato que por medio de la conducción de electricidad entre dos electrodos, calienta el agua y se produce vapor.  Es caliente, pero no produce quemaduras graves, a diferencia de humedecer el ambiente con agua hirviendo.  Antes de la aparición de los humidificadores era el recurso terapéutico mas usado para tratar a las vías respiratorias inflamadas.  Puede agravar situaciones como la Laringotraqueítis (“Croup o falso Croup”) o una crisis asmática, por lo que se recomienda el uso bajo vigilancia u orden de su médico. Tampoco requiere de instrucciones especiales, pero no se debe dejar al alcance de los niños.

Espaciador: Se trata de esencialmente de un cilindro grueso de plástico, que en uno de los extremos lleva una mascarilla y en el otro el aerosol (medicamento).  La idea de este aparato es evitar que las partículas expelidas a gran velocidad se impacten en el paladar y por consiguiente no tengan efecto terapéutico en las vías aéreas además de que no se necesita sincronizar la inspiración con el disparo.  Los aerosoles expelen una partícula muy pequeña (de 1 a 5 micras) que puede llegar hasta las vías aéreas más pequeñas y son útiles en padecimientos de vías aéreas inferiores principalmente.  En los niños es muy fácil de utilizar por las razones mencionadas y solo se necesitan unos segundos para ofrecer el medicamento.  Los hay con válvula inspiratoria (recomendados) o sin ella.  Los primeros dan la seguridad de que siempre habrá facilidad de inspirar aire ambiental.  Los segundos, como son cerrados, deben retirarse después de dos inspiraciones.  La medicación puede repetirse 2 minutos después, para dar más dosis o combinar otro aerosol.  Los bebés son los más beneficiados con este dispositivo, ya que el “forcejeo” es mínimo. Se requieren  mínimas instrucciones

Nebulizador: Los hay ultrasónicos o con compresor.  Se emplean en padecimientos que involucran las vías aéreas grandes y pequeñas (desde laringitis hasta crisis de asma y neumonías), facilitado el dispensar medicamentos en el sitio afectado, además de desinflamar y humedecer la zona (favorecen la expectoración). Casi no tienen inconveniente.  Son armas terapéuticas muy efectivas, pero el único inconveniente es que los pacientes en rango de edad de 6 a 24 meses NO SE VAN A DEJAR y habrá que forcejear durante los 10 o 15 minutos que requiere el tratamiento, y varias veces al día.  Generalmente se llegan a acostumbrar a las pocas sesiones.

IMPORTANTE: El saber utilizar estos dispositivos, ha reducido considerablemente los ingresos hospitalarios, solo que siempre deben ser indicados por su pediatra, ya que los medicamentos y las combinaciones de los mismos deben realizarse con el conocimiento farmacológico necesario. EVITE LA AUTOMEDICACIÓN o la recomendación por personas no capacitadas.

 

 

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LACTANCIA MATERNA:

El único alimento hecho para el ser humano es la LECHE MATERNA. Recapacitemos un momento:
¿Serán los vegetales? : Nos faltan muchas enzimas para digerirlos (producción excesiva de metano, exceso de fibra no digerible, etc.), no tienen suficiente cantidad de nutrientes minerales o proteínicos (hierro, calcio, aminoácidos esenciales). Las personas vegetarianas al 100% tienen problemas nutricionales frecuentemente y tienen que combinar alimentos a base de huevo o de lácteos.
¿La carne que sea, (pescado, marisco, res, cerdo, ave, etc.)?: Mas temprano que tarde nos llenamos de colesterol malo y las proteínas de ese origen, tienen la desventaja de tener que auto digerirse para ser aprovechadas, produciendo otras sustancias potencialmente tóxicas, además de la acumulación de ácido úrico, ya que no poseemos suficientes enzimas para destruirlo (como los animales carnívoros que si pueden).
¿La leche de otra especie animal?: Nos sucede lo mismo que con la carne, además de causar ALERGIAS mas fácilmente que otras proteínas, ya que se nos expone a su consumo a edades muy tempranas, cuando nuestro intestino en vías de maduración (bebés menores de 6 meses), permite el paso hacia la sangre, de sustancias proteicas inadecuadas.
Entonces, ¿qué podemos comer?: La verdad es que tenemos que ser omnívoros, pero guardando las proporciones entre hidratos de carbono, proteínas, lípidos, minerales, vitaminas y BALANCEAR entre el “ingreso” y el “egreso”, o sea entre la ingestión de alimentos y la quema de calorías. Por lo tanto, desde el nacimiento la respuesta es: SENO MATERNO exclusivamente, hasta los 5 o 6 meses de edad y pasar a la ablactación.
Nuestros antepasados indígenas (del continente Americano) no tomaban la leche de otra especie que no fuera la humana, hasta la llegada de los conquistadores y nunca se reportó por cronista alguno, que fueran individuos desnutridos o que les faltara el calcio en alguna de las incontables tribus de América.

VENTAJAS:

Hasta ahora, son ÚNICAS. Todas las leches maternizadas que existen hasta la fecha, son sustitutos muy buenos, pero se quedan cortos con las ventajas que ofrece la leche humana:
- Preserva muchos nutrientes a pesar de la acidez del estómago (inclusive, estos resisten a la pasteurización). Quiero decir que existe una resistencia a los ácidos del estómago y a las enzimas intestinales, proceso que permite, por un lado, la digestión completa de la leche de mamá, y por el otro la conservación de la función protectora de las células defensivas (glóbulos blancos) que van con la leche.
- Mantiene propiedades nutricionales óptimas, aunque la madre tenga problemas de esa índole. Si la mamá está desnutrida u obesa, la calidad y la cantidad de la leche, se mantiene, sin perjuicio para el bebé.
- La biodisponibilidad de los nutrientes que contiene es tan buena, que estos se absorben casi en su totalidad, aunque aparentemente la leche de vaca tenga más. El calcio por ejemplo tiene mayor concentración en la leche de vaca, pero esta misma tiene tantos fosfatos, que paradójicamente, se absorbe menos y los bebés alimentados con “leche bronca” entera, pueden tener bajos niveles de calcio en sangre.
- Contiene agentes que aumentan las defensas inmunológicas del bebé a nivel gastrointestinal y respiratorio, a través de anticuerpos (inmunoglobulina A- IgA-), así vemos que protege contra microbios tan patógenos como salmonella, shigella, protozoarios como la Giardia lambia y virus como los ROTAVIRUS y otros cientos.
- Contiene agentes antioxidantes y antiinflamatorios (de ahí el peligro de la famosa “leche bronca”, que contiene agentes defensivos PARA LOS BECERROS, que no son gentiles para el ser humano ya que pueden ser pro-inflamatorios), que como bien sabemos, la inflamación es causa del “daño colateral” a territorios sanos y la leche de mamá evita este fenómeno.
- Luego están los PUFAs (siglas en inglés de: Ácidos grasos poli insaturados de cadena larga), que además de ayudar al desarrollo del sistema nervioso central, destruyen otros patógenos.
- Para completar el armamento, la leche materna contiene células vivas: Leucocitos y macrófagos (glóbulos blancos que destruyen microbios activamente).
- Teniendo en cuenta estas cualidades puedo mencionar que hace 25 años estuvieron en boga los “Bancos de Leche”, en donde se proveía principalmente de calostro humano que era una medida terapéutica para diarreas crónicas, pero, aquí viene la principal desventaja, la leche humana transmite enfermedades como el SIDA.
- Reduce la presencia del síndrome de muerte súbita en el lactante, en un porcentaje cercano al 50% (1), en los países industrializados.
- Esta les va a encantar: Reduce la posibilidad de quedar con sobrepeso, después del parto.


NOTA: En estos momentos (abril de 2009), estamos pasando por una epidemia de Influenza por uno de tantos virus como el AH1N1, y debido a las propiedades tan excepcionales de la leche humana les puedo asegurar, que los bebitos alimentados con seno exclusivo, están mucho mejor protegidos que el resto de nosotros (4). Así de inmejorable es la leche de mamá.

Con todas estas ventajas, queda poca duda sobre la utilidad de ofrecer el seno materno además que en la actualidad están descubriéndose y haciendo énfasis en las propiedades preventivas para la Diabetes Mellitus, hipertensión arterial, asma, OBESIDAD, elevación del colesterol, enfermedades degenerativas, entre las principales.

CONTRAINDICACIONES:

Enfermedades maternas graves. No es grave una gripe, ni gastroenteritis, ni la fiebre, ni las infecciones urinarias, pero si la influenza, la neumonía, una hepatitis, una fiebre tifoidea, el mismísimo SIDA (contraindicación absoluta), tuberculosis, etc. Enfermedades no infecciosas como el lupus, cardiopatías severas, renales, etc.
Tratamientos con ciertas hormonas, cortisona, antibióticos potentes o del grupo de las quinolonas, medicamentos antiinflamatorios, anticancerosos, radioactivos, antidepresivos, antipsicóticos, drogadicción, alcoholismo.
O sea, casi no existen contraindicaciones para ofrecer el seno materno en las mamás promedio. Pero todos los medicamentos se excretan en mayor o menor medida por el seno y pueden tener efectos secundarios en los bebés, por lo que deben ser indicados por el médico de la madre e informados al pediatra.
No es una contraindicación absoluta, pero sería conveniente NO FUMAR.
Por parte de los bebés, también existen contraindicaciones como las enfermedades graves del nacimiento, que impiden la alimentación por vía oral, las malformaciones congénitas que involucran esta misma vía, o muy aparatosas y las enfermedades del metabolismo de los nutrientes, que se detectan con el famoso “tamiz metabólico”, que se practica 48 horas (o más) después del nacimiento.

ALIMENTACIÓN CON LECHE MATERNA:

El principal estímulo para la producción de leche es la succión del bebé, por lo tanto, en cuanto se recupere su madre, debe ser inmediato el acercamiento de su hijita o hijito.
Para amamantar, mamá, de preferencia, debe estar sentada, cómoda, tranquila, sin distracciones (visitas) en un sillón o silla con descansabrazos (las sillas mecedoras también son útiles y recomendables).
Por qué la tranquilidad: La producción de leche materna tiene un componente muy importante, de la voluntad. Derivado de lo anterior, es recomendable el evitar las emociones fuertes en los momentos previos a dar de comer (ira, sorpresa, tristeza), porque TODO se traduce en hormonas, y en neurotransmisores, que van a afectar la secreción láctea materna y al estómago del bebé produciendo hambre, cólico, rechazo, llanto, etcétera (ejemplo de esta influencia de la corteza cerebral: En muchos casos de enfermedad por reflujo gastroesofágico ¿Que fue primero, el reflujo o la angustia materna?). La preocupación por ser buena productora y las “obligaciones” familiares de “quedar bien” afectan negativamente la producción. El acto de amamantar debe ser aceptado libremente y sin presiones, por ese control de la voluntad que menciono líneas atrás. Un ejemplo de las presiones y de las costumbres sociales, nos lo dieron las “nodrizas” de la edad media, en donde mujeres de paga, o las abuelas, eran las encargadas de amamantar a los bebés de la clase acomodada, no así la mamá biológica.
Al desaparecer el estímulo estresante, la leche queda lista para aprovecharse (no es necesario “tirarla”, como decían nuestras abuelitas), ya que su producción es dinámica.
También existe la parte refleja u hormonal que controlan la oxitocina y la prolactina principalmente,(la parte animal, para entendernos mejor) en donde claramente se aprecia una sincronización entre la emisión de leche y los sonidos de hambre del bebé, o cuando se acerca la hora de la lactancia, se empiezan a manchar los protectores que se colocan en los senos maternos. De manera negativa, y por estos mecanismos reflejos, un seno que no se vacía regularmente, manda el mensaje de “alto a la producción” y cada vez habrá menos leche, haciéndose un círculo vicioso.
¿Existe manera de aumentar la producción?: NO.. Se recomienda, sin embargo, hidratarse muy bien (conste que no he mencionado a los atoles tan mexicanos, que a final de cuentas y afortunadamente se ha demostrado que no sirven mas que para mantener el sobrepeso de mamá, o aumentarlo) y en algunos casos, medicarse con un fármaco que se llama metoclopramida. Pero vuelvo a mencionar, la tranquilidad y la buena alimentación son los mejores productores de leche.


Técnica:

El bebé debe estar frente al seno y sentado predominantemente. La alimentación estando acostada (en la cama), es una técnica que puede ser peligrosa, ya que mamá se duerme y se mueve, pudiendo provocar “asfixia”. La boca debe englobar completamente el pezón. Se sugieren 15 minutos por cada seno. Si se duerme, situación que será frecuente, la siguiente “tetada” debe ser con el seno que se quedó inconcluso.
El recién nacido, aunque esté hambriento, normalmente se va a dormir al empezar a comer y no habrá manera de despertarlo. ESTO ES NORMAL. Se siente tan a gusto con su mamá, que se duerme. Pasará en las primeras dos semanas de haber nacido, ya que adquirirá rápidamente la habilidad de alimentarse al primer intento y será muy notorio, que se alimenta completamente en menos de 10 minutos.
El eructo, el “sacar el aire”, es parte importante del amamantamiento. NO EXISTE UNA REGLA para hacerlo. La posición clásica, sobre el hombro de mamá, dando golpes gentiles en la espalda, es la mas funcional, pero cada bebé tiene su manera y su momento. Quiero decir que habrá que buscar la posición e instante para hacerle eructar. Muchas veces no deglute aire o no se escucha el típico sonido (sapito), por lo que hacer maniobras mas allá de los 15 minutos no es útil, porque el aire ya “camin”.
No hay horario para la lactancia. Debe ser a libre demanda. El tiempo lo marca el hambre del bebé. O sea, el sujetar a un horario de comidas, como en los cuneros de los hospitales es una imposición artificial, por los cambios de turno del personal de enfermería y las actividades que estas desarrollan alrededor de los bebés, pero usted como madre, puede pedir ser avisada cuando su bebé tenga hambre y acudir al servicio, en donde existe un ambiente apropiado para la lactancia, además de que las enfermeras encargadas, tienen mucha experiencia en el amamantamiento y por experiencia propia, le pueden enseñar una mejor técnica, que nosotros los médicos hombres, no tenemos ni tendremos nunca.
A libre demanda quiere decir: Cuando el bebé da muestras de tener hambre, no cuando empieza a llorar.
Un bebé que en su primera visita al pediatra (dentro de los 10 primeros días de haber nacido) está feliz, ha recuperado el peso del nacimiento y ganado un poco más, y su madre y su padre están descansados e igual de felices, se considera, a grandes rasgos, una LACTANCIA EXITOSA, y podrá tener su consulta mensual sin complicaciones. Además, la naturaleza ha marcado las reglas de la alimentación, y son instintivas. Los bebés, saben como hacerlo. Nosotros, los pediatras, debemos dirigir las acciones y recomendar insistentemente en la lactancia (3).


CONCLUSIONES:

Las ventajas de la lactancia materna son muchas y saltan a la vista, pero es necesario estar recomendando este tipo de alimentación, desde el nacimiento, de manera exclusiva, ya que el bebé rápidamente se acostumbra a una leche que sabe mejor y se obtiene mas fácilmente. El complementar con alguna leche maternizada es una opción real y actual, y no es mala, ya que se cuentan con unas leches fortificadas y transformadas que se parecen y en algunos casos, sobrepasan nutricionalmente a la materna, pero fallan irremediablemente en la protección y prevención de enfermedades.
Recuerde: Continúe alimentando al seno materno a su bebé, ya que es el mejor antibiótico natural que existe.

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APRENDIENDO A SER PADRES:

Damos por supuesto el hecho de que tan solo por tener un bebé, el instinto materno (muy cuestionado en la actualidad), va a llevarnos automáticamente, a la crianza de este. O que como ya tenemos uno o dos hijos, ya somos unos expertos; ¿Qué no será posible mejorar y volver a aprender y reparar los errores?.
Ser padres es un arte que se debe aprender y practicar, ya que todo está lleno de consejos, de mitos o creencias, que aunque bien intencionados, no están actualizados, o son peligrosos, y no están escritos en algún texto, ni existen escuelas para ser padres. Para tener una mejor idea del problema, les debo mencionar que en la consulta se encuentran inclusive, papás pediatras, que necesitan del consejo de la experiencia de un colega mas entrenado. No se diga de otros profesionales médicos o psicólogos. A nadie se le enseña. Los cursos prematrimoniales o los psicoprofilácticos se enfocan a otros aspectos, pero sobre todo, son teóricos o en muchos casos, impartidos por quién no ha pasado por la experiencia de ser padre o madre. Y entonces somos lanzados de súbito a la enorme responsabilidad de alimentar, cuidar, asear, acunar, amar, a una o a un pequeño ser, totalmente indefenso, pero que es capaz de cambiar (girar) totalmente nuestra vida y de darle otro sentido a la misma. Un bebé llega a crear una revolución en nuestra dinámica social, créanme, no es fácil y quién piense que el nacimiento tiene como función principal el de formalizar o reforzar la unión de la pareja de padres, se equivoca totalmente. Las madres entran a una situación forzosa ante la crítica mirada de la familia o de sus congéneres, de ser “buena para todo” , que al enfrentar la realidad, se da cuenta de que sabe prácticamente NADA y junto con los cambios hormonales, la situación física post-parto, los CELOS de su pareja masculina (si, CELOS de ya no ser el foco de atención), cae en una DEPRESIÓN que puede paralizarla.
¡A caray, que feo panorama!. No, no debe haber alarma. Existe la Depresión Fisiológica que experimenta toda madre y además, todo lo anterior tiene sus matices. Por ejemplo, también he sido testigo en un buen número de casos de cómo la llegada de un bebé rompe la monotonía, que esta si es el “enemigo público número uno” de las relaciones interpersonales e individuales, y la pareja progresa en todos los sentidos, con el beneficio de un cambio de 180°.
Voy a tratar de externar la experiencia pediátrica de su servidor, el Dr. Ramón Peñaloza Aguilar, que me dan, por un lado, la práctica de 28 años de ayudar a los Recién Nacidos y a sus padres, y por el otro, 29 años ser padre al mismo tiempo, utilizando este medio de comunicación, con el objetivo hacer mas fácil la llegada a nuestra casa (y quitar un poco la cara de ¿y ahora que?, que a mi también me pasó), haciendo varias aclaraciones por el camino, desde la etapa de Recién Nacido hasta los 6 meses de edad. Y además si se logra cambiar el tipo de intervención del papá hacia una MAYOR EQUIDAD Y COOPERACIÓN, estaré mas que satisfecho:

En la sala de partos o en quirófano:
Lógicamente, esto va precedido del trabajo de labor o de la preparación para cirugía electiva (Cesárea), en donde es indispensable la presencia del Pediatra entrenado en reanimación neonatal (no necesariamente neonatólogo).
Que bueno que papá (con las manos limpias) esté presente en el nacimiento, que puede ser natural (eutócico) o por cesárea. No se preocupe demasiado por la utilización de fórceps. La evolución de estos ha sido importante. Mas bien, véalo al revés, ya que, un médico obstetra los aplica en el momento preciso, que se puede inclusive hasta anticipar, y evitar un sufrimiento innecesario del bebé y de la madre).
¿Que sucede en esos momentos?: El cambio de un medio húmedo, oscuro y caliente (36.5°C) a uno seco, luminoso y frío, va a producir la primera respiración y el pediatra va a sacar las secreciones que se encuentran en las vías aéreas superiores (mi brazo largo me da esa posibilidad, ya que generalmente lo hacen los obstetras). Al mismo tiempo se le está explorando, secando y calificando, porque de ello depende, en un niño grave, la conducta a seguir. Por lo tanto, el sitio para recibir al bebé, debe ser en un lugar especial, con disponibilidad inmediata de calor por irradiación, de un sistema de aspiración (aparte de la perilla), con aporte de oxígeno, iluminación y con lo necesario para realizar una reanimación complicada.
Algo también muy importante, es que pasando el periodo de reanimación se debe identificar al bebé con brazalete, collar, cinta adhesiva o lo que sea, y toma de huella plantar derecha principalmente. Papá puede ayudar, teniendo las manos lavadas, y eventualmente, si las condiciones clínicas lo permiten, podrá cortar el muñón umbilical sobrante, por arriba de la pinza.
Son 2 calificaciones importantes: La calificación APGAR: Da 0, 1 o 2 puntos por cada parámetro: Apariencia, tono muscular, reflejos, esfuerzo respiratorio, y latidos por minuto. Se califica al primer minuto y a los 5 minutos de haber nacido. Por lo general la calificación mas alta es un 8 y un 9 respectivamente. El famoso 10 es raro, ya que casi nunca están sonrosados los bebés al nacer. La segunda calificación es la de la dificultad respiratoria (o de SILVERMAN- ANDERSEN), que debe ser 0.
¿Sabían ustedes que el bebé debe colonizarse por los microbios maternos rápidamente?. Al pasar el bebé por el canal del parto, la llegada de bacterias (buenas), es automática. Al haber una operación cesárea, no se produce esta acción. Por lo tanto, en ambos casos se puede intentar el acercamiento al pezón materno para la salida de las primeras bacterias que ya se encuentran en el calostro y también se le da el primer beso (experiencia única, increíble y maravillosa en este mundo).
No se recomienda la permanencia por mas de 5 a 10 minutos en la sesión de acunamiento, de fotos, de apapachos (al estar con su madre), ya que los bebés pierden temperatura rápidamente y el frío que al principio nos ayudó con la respiración, se nos vuelve en contra pudiendo llegar a ser hasta peligroso. Por lo tanto papá y pediatra deben conducirse al cunero para continuar el manejo en una incubadora, ya que después del esfuerzo, nuestro bebé debe descansar y recuperarse.

Cunero:
En este sitio, se ponen los recién nacidos, en exhibición, se le mide (peso, talla, perímetro cefálico, torácico, abdominal y largo plantar), se baña o se le limpia el exceso de “casium” (sustancia blanca, cremosa que viene adherida a la piel) y de sangre materna.
El tiempo que estará nuestro bebé en incubadora es variable. Puede durar un promedio de 4 horas, en las cuales, el personal del cunero está regulando la temperatura ambiental hacia la baja. Sin embargo hay bebés que NORMALMENTE, se tardan un poco más en darse cuenta de que ya nacieron, y si va a permanecer mas tiempo en incubadora, recuerden que es mejor una transición tranquila hacia el medio externo frío, de luz, de cobijas, de pañales, etc. que un retroceso debido a la baja de temperatura corporal que lo lleva a consumir mas calorías y eventualmente a la permanencia mas prolongada en este período de transición y a ser vulnerable a complicaciones. Una vez que ha controlado satisfactoriamente la temperatura, se le coloca en el área de cunero fisiológico, en donde, una vez mas, se le exhibirá (no se permiten fotografías en la mayoría de los hospitales o maternidades).
La labor del pediatra y del personal de cuna es la vigilancia y la exploración física varias veces más, para asegurarse que de verdad no hay complicaciones.

En habitación de mamá y papá:
Seno materno A LIBRE DEMANDA, es decir que deberá alimentarse sin horario preestablecido, aunque hayan pasado una o dos horas de la alimentación previa o al revés, 4 a 6 horas sin solicitar alimento. Debo aclarar que los bebés no solo se comunican llorando, sino que manifiestan hambre con gesticulaciones también, y ese es el momento de reiniciar otra toma de leche, para evitar la deglución de aire de manera innecesaria. Además puede ser sed y no necesidad de alimento. FIN DE PARTE UNO.
Continuación .....
La experiencia de amamantar es una propiedad exclusiva del sexo femenino, por lo que recomiendo asistir a las sesiones de alimentar, frente a otras mamás, apoyándose en las enfermeras que tienen además de la teoría, la experiencia personal. Los papás tenemos que apoyar en la alimentación complementaria, ya que con biberón, se puede dar también, leche materna y participar del suceso (también recomiendo asistir a la sesión de baño corporal para quitarse dudas, con el personal que tiene mucha experiencia).
La mejor posición es: mamá sentada, si es posible en silla con descansabrazos, realizando el acto de alimentación sin distracciones (televisión, visitas, teléfono, necesidades personales, etc), con atención, de lo que se está haciendo. El bebé estará semisentado en una u otra pierna materna. El pezón se dirige ayudándose con los dedos índice y anular, haciendo presión hacía el tórax propio. Se le llena la boquita con el tejido mamario, para evitar el ingreso de aire, y se hace el cambio de seno a los 10 o 15 minutos, para durar lo mismo en el que toca en turno. El hacer eructar a un bebé depende de la cantidad de aire ingerida. A veces no escuchamos la salida, pero hacer maniobras por mas de 15 minutos es tiempo perdido, ya que muy probablemente ya “caminó” hacia abajo y o se diluyó o saldrá vía rectal. Cada bebé expulsa el aire ingerido de forma diferente, sentado, boca abajo, de lado, se tarda un poco, etc. Encuentre la manera de hacerlo, del suyo. Pruebe primero la mas fácil que es recargando a su bebé sobre uno de sus hombros y dele unas palmadas en la espalda, por el tiempo referido.
Si por alguna razón, no se puede dar el seno materno o existe contraindicación para darlo, no se preocupe. Las leches de vaca, maternizadas, son la mejor opción. Su pediatra seguramente le indicará cual es la mejor para su bebé. La posición para ofrecerla será otra vez estando en la silla con descansabrazos preferentemente, manteniendo a su hijo o hija como se mencionó. Ofrezca primero dos onzas (60 mL) e incremente según tolerancia, media onza. Procure usted que sobre un poco de leche en cada biberón, ya que eso evita el tener que preparar mas leche en un momento en que el bebé no lo permite, porque prefiere comer “de un jalón”. Si por el contrario, sobra leche, quiere decir que está satisfecho y ya no seguirá succionando y deglutiendo aire (menos cólicos y regurgitaciones).
Los recién nacidos, las primeras dos semanas mas o menos, se quedarán dormidos al sentir a su madre, aunque tengan aparentemente mucha hambre. Esto es normal y poco a poco se vuelven unos expertos que comen “de un jalón”. A veces lo hacen tan vorazmente que entran en un círculo vicioso de ingerir mucho aire junto con la leche, que distiende el esófago y el estómago, lloran por dolor, degluten mas aire y se cierra e círculo. En lo personal, recomiendo que traten de “adelantarse” al hambre y den de comer antes del apetito voraz.
La estancia hospitalaria es como estar en los últimos días de vacaciones, porque el personal de la cuna resuelve casi todos los problemas y se llevan al bebé cuando está inquieto y permiten DORMIR DE NOCHE. Pero al llegar a casa ....

En casa:
Material esencial: Por lo general, en los cuneros, se les regala un paquete con diferentes productos de limpieza y lubricación corporal. También se incluyen las gotas oftálmicas, la perilla para las flemas, alguna cobija, pañales y medicamentos utilizados diversos. La recomendación general, y que viene en respuesta a la pregunta de ¿que marca sería recomendable para tal o cual cosa?, es : NO CAMBIAR DE MARCA en lo posible, ya que, principalmente los pañales, todo lo que se le aplique es capaz de producirle ALERGIA, y esta es mas frecuente al cambiar de un producto a otro.
La perilla deberá utilizarse para las flemas que estén al alcance, ya que intentar sacar las mas profundas puede lastimar a su bebé. Estas flemas siempre estarán presentes. Y dan aparentemente problemas, porque los bebitos no saben expectorarlas, así, que como “a la antigüita”, échele unas 4 o 5 gotas de infusión de manzanilla en cada fosa nasal y le limpiará la nariz mas eficazmente. NO LE PONGA LECHE MATERNA. Esta costumbre es peligrosa y puede causar aspiración de la misma.
La piel cambiará. La actual, será repuesta, por lo que aparecerán zonas de descamación (como si llegara de quemarse al Sol), ronchas, zonas de seborrea, etc. Es necesario lubricarla dos o tres veces por día, y siempre proteger la zona perianal con la crema preparada para ello. No cambie de marca, se acostumbrará a la misma.
Los medicamentos que sobraron (gotas para ojos, analgésicos o cremas antibacterianas), mejor dejar que su pediatra decida. Puede ser conveniente tener gotas para cólicos y algún analgésico, pero todos los recién nacidos son a prueba de errores y es probable que no se usen. Los complementos vitamínicos solo se recomiendan dos: Vitaminas (A, C y D) y hierro. Deben darse a temprana edad. No mezclar con leche. Vigilar tolerancia.

Alimentación del bebé: Continúa siendo a libre demanda. El recién nacido, aunque esté hambriento, normalmente se va a dormir al empezar a comer y no habrá manera de despertarlo. ESTO ES NORMAL, como ya mencioné. La producción de leche materna tiene un componente muy importante, de la voluntad, pero también tiene su parte refleja u hormonal. Derivado de lo anterior, es recomendable el evitar las emociones fuertes en los momentos previos a dar de comer (ira, sorpresa, tristeza), porque TODO se traduce en hormonas, endorfinas, neurotransmisores que van a afectar la secreción láctea materna y al estómago del bebé y de ahí al hambre, al cólico, al rechazo, al llanto, etc. Se recomienda por lo tanto tranquilizarse, relajarse, quitar distracciones, antes de dar el seno. Nuestras abuelas indicaban “tirar la leche” en esos casos, pero la biosíntesis y el almacenaje de esa leche es dinámico, desapareciendo los neurotransmisores “estresantes” rápidamente.
Me voy a adelantar un poco, pero es que debemos prevenir dos costumbres muy dañinas: Una: resarcir con leche (o alimentos). Es decir: Si nuestro bebé hace berrinche o llora, se le da leche. Si lo queremos premiar o arrullar o dormir, o si despierta por las noches también. Dos: el biberón viajero lleno de leche o de jugo, que se le da para aquietar o para acompañar los juegos o porque-solo-así-come. NO DEBEN SER. Primero que nada, por higiene ya que favorecemos aparición de caries, de otitis (infección de oídos), faringitis, gastroenteritis (diarreas) y en segundo lugar pero no por ello menos importante, FAVORECEMOS LA MALNUTRICIÓN, ya que el hambre se va (el típico bebé que llena sus requerimientos calóricos de noche y de día no-come-nada) o producimos OBESIDAD (mito principal: “El bebé gordito es mas sano”) con todas las consecuencias en el crecimiento que esto trae consigo (incluyendo DIABETES a temprana edad).

Alimentación de mamá: Debe comer de todo (no se incluyen los famosos “atoles”) y tomar MUCHA AGUA SIMPLE, y continuar tomando las vitaminas indicadas por el obstetra. Solo en casos de antecedentes familiares de asma o alergias crónicas es conveniente retirar del consumo materno ciertos alimentos y sobre todo cuando se detecta alergia a las proteínas de la leche en el bebé. Estos alimentos son: lácteos, pescado, marisco, fresas, chocolates, nueces; solo se recomienda restringir el consumo de los mismos, pero no están prohibidos. Todos los medicamentos se excretan por el seno materno por lo que deberá avisarle al pediatra, para que este autorice o sugiera un cambio de los mismos, lo mismo pasa con el café (bebidas con cafeína), el alcohol y aunque no se come, con el tabaco. Estos 3 últimos, DEBEN SUPRIMIRSE.

Para dormir, siempre será recomendable tenerlo cerca del lado materno (una mamá casi siempre despierta cuando su bebé tiene hambre o algo le pasa), y acostar a nuestro bebé, sobre su lado derecho, manteniendo la cabeza mas elevada que el resto del cuerpo (poner en el “moisés o bambineto” un par de libros debajo de la cabecera, para lograr este efecto). Así evitaremos, en lo posible, el molesto reflujo (ojo: no todo el reflujo es enfermedad, ya que como decían las abuelitas: “Un bebé normal come, duerme y vomita”, o “vomitadero es igual a engordadero”) y no se darán tratamientos prematuramente. Sin embargo la cabeza tiende a moldearse según el lado que esté mas tiempo en contacto con el colchón, por lo que se recomienda que sea cambiado muy frecuentemente de posición (aún boca abajo), siempre y cuando se le esté vigilando, por aquello de las regurgitaciones.

El baño: Es todo un evento, y podrán dejarse enseñar por las abuelas o las tías experimentadas. Se recomienda un lugar pequeño y cerrado, para evitar pérdida rápida del calor corporal. Puede bañarse diariamente, pero no pasa nada si se le baña cada 3er día o al revés, dos veces al día. Sin embargo se recomienda un baño por día de preferencia por la tarde – noche, ya que comerá mejor y dormirá mas tiempo. Se le puede bañar en tina (lo mas frecuente), o en la regadera (con un poco de práctica y sin miedo, este es un modo muy rápido, efectivo y mantiene el contacto piel a piel de papá o mamá con su bebé). El ombligo debe lavarse con abundante agua y jabón, y posteriormente aplicársele merthiolate transparente o agua oxigenada. El cordón umbilical se “cae” generalmente entre los primeros 7 días.
El área genital también debe ser objeto de aseo y es fácil: Las niñas secretan una sustancia mucoide blanca, que debe limpiarse con una sola pasada, ya que viene desde vagina. Entre los labios mayores y menores, se forma una grasa color blanco, que tampoco debe limpiarse exhaustivamente, porque es lubricante, solo que se contamina frecuentemente con materia fecal. Es suficiente con dejar esta grasa color blanco otra vez. Los genitales masculinos es mas fácil limpiarlos, repasando alrededor del escroto los lugares que puedan quedar sucios. Limpiar la cicatriz producto de la circuncisión también es fácil, pero eso lo deben preguntar específicamente a su pediatra – cirujano.

Asolear: La explicación de esta necesidad es muy sencilla: El Sol favorece el metabolismo del calcio y la del fósforo, ya que faculta a la vitamina D para realizar su función y evitar el raquitismo. Y la otra es que ayuda a la transformación del pigmento bilirrubina (potencialmente tóxico), en biliverdina (no tóxico y se excreta por vía intestinal), contribuyendo a quitar ese color amarillento de ojos, mucosas y piel llamado ictericia. Es suficiente asolear al bebé a través de ventana no polarizada, durante 5 a 10 minutos con la menor ropa posible. Un día nublado no es excusa, siempre y cuando no se exponga a la intemperie. Evitar asolear a medio día, con el Sol cayendo a plomo, ya que corremos el riesgo de quemaduras de piel.

El dormir: Los bebés en el seno materno llevan el mismo ritmo de vigilia y sueño del periodo prenatal (el de su madre). No es de sorprender que en poco tiempo, permanezca mas tiempo despierto de día que de noche. Existen tablas de sueño que indican que según la edad debe un bebé dormir 12 a 14 o hasta 16 horas cuando es recién nacido y que al avanzar hasta el primer año de vida estará durmiendo de 8 a 10 horas, pero la verdad es que cada bebé tiene su propio ritmo y ciertamente dormirá menos de día que de noche. Nosotros los padres podemos favorecer esto de la siguiente manera: Hay que marcar muy bien el día y la noche, de manera que se puedan separar claramente: De día todo es actividad, la plática es con voz normal, puede haber música, habrá visitas, paseos, mucha luz, etcétera. Al llegar la noche, se apagan las luces, el televisor, la voz será en susurros, puede haber música para arrullar, pero debe cesar todo tipo de actividad. Esto puede ser precedido por el baño (aunque no necesariamente) para ir creando el hábito y el ritmo circadiano mas adecuado a la dinámica familiar promedio. No se recomienda dormir al bebé en la cama de los padres (aunque si en la misma recámara). Puede ser peligroso.
Existe un dato curioso: El ronquido materno o paterno, sirve para mantener un compás en la respiración del recién nacido y esto ayuda a mantener un ritmo fisiológico de respiraciones durante el sueño. De hecho, este fenómeno se ha comprobado el tener efectos positivos y evitar la tan temida “muerte súbita en la cuna”. Con la práctica podrá eventualmente ser amamantado en la cama, pero de preferencia deberá dormir en su “bambineto”.
Los bebés deben abandonar la recámara de los padres al llegar a los 6 meses. A mas tardar a los 7, ya que está a punto de aparecer la “angustia de separación materna” (se le llama coloquialmente “mamitis”) y el “recelo de extraños”. Ambas situaciones, aunque NORMALES, van a favorecer la permanencia del bebé en el mismo cuarto que sus padres y no lo moverán por mas que se hagan cosas; inclusive invadirá el lecho conyugal y tampoco podrá ser sacado de ahí, POR AÑOS (una variante consiste en dormirse en su recámara, pero despertar de madrugada y pasarse a la cama de los papás TODAS LAS NOCHES). Si sacan a su bebé en el tiempo señalado, todavía no tiene integrado el “espacio” físico como propio, por lo tanto ni se dará cuenta. Nosotros papás sufriremos con la separación, pero para eso estamos, para indicar el camino. Recuerdo cuando hicimos ese cambio, me tenía que parar bajo el marco de la puerta y poner actitud de “pasas-sobre-mi-cadáver”. El problema debe prevenirse y no se presenta con lo referido previamente. Sin embargo, si ya lo tenemos encima, debemos tomar turnos (mamá y papá) y acompañar a nuestro hijo o hija en su recámara, ¡durmiendo allí mismo! en un sillón cómodo, hasta que termine el problema.

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